Tras analizar la información municipal recibida, la defensoría considera que se han llevado a cabo actuaciones de seguimiento del equipamiento, pero que el Ayuntamiento no ha acreditado suficientemente cuál ha sido su resultado ni cuál es el estado actual de las instalaciones.

A raíz de algunas reclamaciones ciudadanas, la Sindicatura de Greuges de Barcelona ha concluido que la actuación del Distrito de Horta-Guinardó en relación con el campo de rugby de la Teixonera presenta margen de mejora.

Aunque se han llevado a cabo actuaciones de seguimiento y control del equipamiento, la institución considera que el Ayuntamiento no ha acreditado suficientemente ni el resultado de dichas actuaciones ni el estado actual de las instalaciones.

Por este motivo, ha recomendado reforzar la supervisión de la concesión y avanzar en la búsqueda de soluciones para una demanda reiterada de los clubes usuarios: disponer de un espacio adecuado para la celebración del tercer tiempo.

El origen de las reclamaciones actuales

La decisión se enmarca en el análisis de dos reclamaciones presentadas por personas usuarias del campo de rugby de la Teixonera, que denunciaban deficiencias relacionadas con el mantenimiento general del equipamiento, las condiciones de los vestuarios y la falta de un espacio específico para el tercer tiempo. La Sindicatura constata que se trata de una problemática conocida y sobre la que ya ha intervenido en diversas ocasiones durante los últimos años.

Una problemática recurrente

La institución recuerda que ya intervino en el año 2018 a raíz de las deficiencias detectadas en los vestuarios y en otros espacios del Complejo Deportivo Municipal Teixonera-Vall d’Hebron. Más adelante, durante 2023, tramitó 46 reclamaciones relacionadas con el mal estado de diferentes instalaciones vinculadas a la práctica del rugby, entre las que se encontraban problemas de mantenimiento, limpieza y conservación.

Las nuevas reclamaciones recibidas durante 2026 vuelven a poner de manifiesto preocupaciones similares y evidencian la necesidad de mantener una supervisión continuada del equipamiento y de las obligaciones asumidas por la entidad concesionaria.

La supervisión municipal debe permitir conocer el estado real del equipamiento

El Ayuntamiento ha informado de que el complejo deportivo dispone de un plan de mantenimiento, de un servicio de limpieza continuado y de que se han llevado a cabo actuaciones para mejorar los vestuarios y resolver incidencias detectadas en el pasado. Sin embargo, la Sindicatura señala que la documentación aportada no permite verificar de manera suficiente la situación actual de las instalaciones.

En este sentido, destaca que la principal documentación facilitada corresponde a una inspección realizada en el año 2024 y que no se han aportado informes o actas más recientes que acrediten el estado actual del equipamiento ni el resultado de las actuaciones de seguimiento efectuadas posteriormente.

Por ello, la Sindicatura recomienda al Distrito de Horta-Guinardó que continúe ejerciendo un seguimiento riguroso del contrato de concesión y del cumplimiento de las obligaciones de mantenimiento, conservación y limpieza asumidas por la entidad gestora, mediante inspecciones periódicas debidamente documentadas.

Una solución pendiente para el tercer tiempo

La resolución también aborda la falta de un espacio adecuado para celebrar el tercer tiempo, una tradición propia del rugby que fomenta la convivencia, el respeto y la relación entre los equipos participantes una vez finalizado el partido.

Según la información municipal analizada por la Sindicatura, actualmente no existe ningún proyecto concreto ni un calendario definido para dar respuesta a esta necesidad, ya que las posibles actuaciones están condicionadas por los procesos de planificación urbanística que afectan al entorno de la Vall d’Hebron.

Ante esta situación, la institución recomienda que el Distrito de Horta-Guinardó trabaje conjuntamente con los clubes usuarios para valorar alternativas provisionales que permitan celebrar el tercer tiempo en condiciones adecuadas mientras no se defina y ejecute una solución estructural definitiva. Asimismo, considera importante mantener a las entidades informadas sobre la evolución de los trabajos y de las decisiones que puedan afectar a esta reivindicación histórica del rugby barcelonés.