La defensoría constata que la ocupación indebida de la acera del paseo de Gràcia persiste a pesar de las advertencias previas y de las actuaciones municipales, e insta al Distrito del Eixample a ponerle fin de forma definitiva.
La institución recuerda que la licencia de la Casa Batlló no autoriza el uso de la vía pública para organizar las colas y que esta situación vulnera los criterios de accesibilidad y dificulta el paso de los peatones.
Barcelona, 4 de noviembre de 2026 – La Sindicatura de Greuges de Barcelona ha concluido que la actuación del Distrito del Eixample ante la ocupación indebida de la acera del paseo de Gràcia por parte de la actividad de la Casa Batlló no ha sido ajustada a derecho ni eficaz para garantizar los derechos de la ciudadanía. La defensoría constata que las colas de visitantes y los elementos utilizados para organizarlas continúan obstaculizando el paso de los peatones, especialmente de las personas con movilidad reducida, a pesar de una resolución anterior de la propia institución y de las actuaciones municipales llevadas a cabo.
Ante la persistencia de esta situación, la Sindicatura insta al Distrito del Eixample a adoptar, «de una vez por todas», las medidas necesarias para poner fin a la ocupación indebida del espacio público y garantizar el derecho de la ciudadanía a circular por él en condiciones de accesibilidad.
Un problema recurrente a pesar de las advertencias de la Sindicatura
La resolución parte de una nueva queja ciudadana presentada en mayo de 2026, después de que la misma persona ya hubiera denunciado esta situación en el verano de 2024. En aquella ocasión, la Sindicatura concluyó que la actuación municipal no había sido eficaz para garantizar la accesibilidad y recomendó al Ayuntamiento que actuara para hacer cesar la ocupación y realizara un seguimiento exhaustivo.
Dos años después, la problemática sigue sin resolverse. La institución ha visitado el emplazamiento en diversas ocasiones y señala que, desde 2023, solo consta la incoación de dos expedientes sancionadores, a pesar de que la ocupación de la acera con elementos sin licencia persiste. La Sindicatura cuestiona así la eficacia de la respuesta municipal ante una situación continuada que limita el uso común del espacio público.
La gestión de las colas debe realizarse en el interior del edificio
La defensoría recuerda que, aunque dispone de licencia de actividad, la Casa Batlló no tiene autorizada la ocupación de la vía pública para gestionar las colas de acceso. Según ha informado el Distrito, los servicios municipales ya han comunicado a la empresa titular la obligación de organizarlas desde el interior del establecimiento, tal como establecen las condiciones de la licencia.
La propiedad ha manifestado, según la información municipal, que una parte de la afluencia es difícil de controlar porque el acceso a la planta baja y a la tienda es libre. Ante ello, la Sindicatura considera que el establecimiento debe controlar eficazmente el aforo de estos espacios y evitar la acumulación de personas en la entrada. También subraya que corresponde al Ayuntamiento hacer cumplir las condiciones de la actividad.
La resolución pone especial énfasis en la afectación al derecho a la accesibilidad. La normativa establece que los itinerarios peatonales deben disponer de una anchura mínima libre de obstáculos de 1,80 metros, junto a la línea de fachada, o respetar los encaminamientos para personas ciegas allí donde existan. Según la Sindicatura, estas condiciones no se cumplen en el tramo afectado del paseo de Gràcia.
La institución recuerda que las vías y los espacios públicos están destinados al uso general de la ciudadanía y que las actividades privadas no pueden limitar el derecho a la circulación y a la estancia. En este sentido, advierte de que la tolerancia municipal ante esta ocupación continuada dificulta el equilibrio entre las necesidades de las personas que viven en la ciudad y las de aquellas que transitan por ella temporalmente.
El Ayuntamiento también debe responder a las reclamaciones ciudadanas
La Sindicatura también reprocha al Ayuntamiento la falta de respuesta escrita a las reclamaciones del ciudadano que presentó la queja. En concreto, señala que no había recibido respuesta a una reclamación del 31 de marzo de 2026, a pesar de haberla solicitado expresamente.
La defensoría recuerda que el derecho a una buena administración comporta la obligación de dar respuesta expresa a las peticiones y reclamaciones de la ciudadanía, de acuerdo con la normativa vigente.
Por todo ello, la Sindicatura formula dos recomendaciones al Distrito del Eixample: adoptar las medidas necesarias para evitar definitivamente la ocupación del espacio público por parte de la actividad de la Casa Batlló y garantizar una respuesta escrita a todas las reclamaciones en las que la ciudadanía así lo solicite.
La institución insiste así en la necesidad de preservar la accesibilidad universal y el derecho de todas las personas a disfrutar del espacio público en condiciones de igualdad, frente a los usos privativos vinculados a actividades económicas.