La defensoría abre una actuación de oficio para supervisar la actuación municipal en la preservación de las actividades de cultura popular y tradicional y avanzar hacia criterios homogéneos en todos los distritos de Barcelona.
Mientras investiga el caso, propone aplicar la previsión de la Ordenanza del medio ambiente que permite suspender temporalmente los objetivos de calidad acústica en actos de especial proyección cultural, previa valoración de la incidencia acústica.
La Sindicatura de Greuges de Barcelona ha abierto una actuación de oficio para supervisar la actuación municipal en la preservación y la promoción de las actividades de cultura popular y tradicional y de las actividades festivas vinculadas a la identidad de los barrios, con el objetivo de compatibilizar los derechos de la ciudadanía y valorar la posibilidad de introducir mejoras normativas en su regulación.
La actuación se ha iniciado a raíz de la prohibición de celebrar actividades en el patio exterior del centro cívico Casa Orlandai, en Sarrià – Sant Gervasi, después de varias quejas vecinales por molestias de ruido. La asociación cultural que gestiona el centro cívico se puso en contacto con la Sindicatura para exponer que, a raíz de estas quejas, el Distrito prohibió, el pasado mes de julio, todas las actividades al aire libre que se organizan allí, ocho a lo largo del año, en el marco de celebraciones señaladas como el Carnaval, el Orgullo o la Fiesta Mayor.
A pesar de esta directriz de julio, el Distrito aseguró inicialmente que los conciertos de la fiesta mayor, que llevan 20 años celebrándose, podrían llevarse a cabo. Finalmente, sin embargo, exigió que se reubicaran o se suspendieran. Uno de los conciertos se canceló y el otro se trasladó a otro espacio, una alternativa que no funcionó.
Ante esta situación, la Sindicatura pide que el Ayuntamiento aplique la previsión recogida en el artículo 44-7 de la Ordenanza del medio ambiente de Barcelona, relativa a los actos y las actividades de ocio al aire libre, que establece que, con motivo de la organización de actos de especial proyección oficial, cultural o de naturaleza análoga, el Ayuntamiento puede adoptar, en determinadas zonas o áreas acústicas y después de una valoración previa de la incidencia acústica, las medidas necesarias para suspender temporalmente el cumplimiento de los objetivos de calidad acústica que sean aplicables. Es decir, que se supere el volumen permitido en determinadas casuísticas.
La Sindicatura pide que se tenga en cuenta esta previsión para hacer posible la continuidad de las actividades de cultura popular en la Casa Orlandai, de acuerdo con las condiciones que establece la normativa. Cabe recordar que este equipamiento es municipal y dispone de un convenio para la gestión cívica que incluye estas actividades que ahora se han vetado.
Una actuación de ciudad
La Sindicatura considera que las fiestas populares y tradicionales tienen un interés general, ya que fomentan la cultura y la cohesión social y favorecen el sentimiento de pertenencia a la comunidad. Por este motivo, considera necesario buscar fórmulas que permitan preservarlas sin perjudicar el descanso del vecindario.
La institución también quiere conocer cómo actúa el Ayuntamiento ante las dificultades para celebrar actividades festivas y las discrepancias que pueden producirse en su autorización. El objetivo es avanzar hacia una unidad de criterio en todos los distritos de Barcelona y garantizar una actuación municipal coherente.
Por este motivo, solicitará información sobre la tramitación de las autorizaciones, las condiciones que se establecen para la celebración de los actos —especialmente en cuanto a los horarios y los límites acústicos—, los motivos que impiden su realización y los mecanismos de comprobación y evaluación de las actividades autorizadas.
La actuación también analizará el apoyo y el acompañamiento que reciben las entidades y asociaciones que hacen posibles estas actividades, así como la posibilidad de introducir mejoras normativas en su regulación.
La Sindicatura trasladará las peticiones de información a la Gerencia de Coordinación Territorial y Proximidad, a los departamentos de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Barcelona y de la Generalitat de Catalunya, y al Institut de Cultura de Barcelona.
Con esta actuación, la institución quiere contribuir a preservar las actividades festivas y culturales que forman parte de la identidad de los barrios y garantizar que su regulación permita compatibilizar los derechos de la ciudadanía y la convivencia vecinal, con criterios homogéneos en todos los distritos de Barcelona.