La defensoría considera que fijar los 7 años como límite para acceder a los vestuarios sin acompañamiento adulto no es justificable desde la perspectiva de género ni de los derechos de la infancia.

    La normativa puede tener un impacto especialmente intenso en las familias monomarentales, puesto que la imposibilidad de entrar al vestuario con el hijo o la hija puede suponer un obstáculo real para practicar deporte o acceder a programas de salud y de ocio.

Barcelona, 26 de febrero de 2026 – En una resolución emitida por la Sindicatura de Greuges de Barcelona, la defensoría se ha dirigido al Institut Barcelona Esports (IBE) para pedir la flexibilización de la edad de 7 años como criterio obligatorio para el uso, sin acompañamiento adulto, de los vestuarios de los centros deportivos municipales (CEM).

La Sindicatura cree que establecer un umbral fijo a los 7 años, sin tener en cuenta la diversidad de ritmos madurativos, puede dejar algunos niños insuficientemente protegidos. Teniendo en cuenta la intimidad inherente de un vestuario, la presencia de la persona adulta de referencia es un elemento esencial para garantizar la seguridad, la privacidad y el bienestar del niño.

Además, este criterio tiene un impacto especialmente negativo en las familias monomarentales: cuando solo hay una persona adulta (habitualmente la madre), la imposibilidad de entrar al vestuario con el niño puede suponer un obstáculo real para practicar deporte o acceder a programas de salud y de ocio.

“Se trata de espacios especialmente sensibles, con poca privacidad y posibles interacciones con personas desconocidas, hecho que, sumado a la carencia de acompañamiento adulto, puede generar situaciones de vulnerabilidad para un niño de siete años”, ha detallado el síndic de Barcelona, David Bondia.

La queja ciudadana

La resolución de la Sindicatura tiene su origen en la disconformidad de una ciudadana con el criterio que aplican todos los CEM a propuesta del Institut Barcelona Esports. La persona promotora de la queja considera que esta regulación no tiene en cuenta la diversidad familiar ni las necesidades específicas de las familias monomarentales. En esta línea, el Institut Barcelona Esports ha reconocido a la Sindicatura que también ha recibido quejas de familias que exponen que los niños no tienen suficiente autonomía para hacer un uso seguro y apropiado de los vestuarios.

La justificación de este criterio de edad

La Sindicatura se ha puesto en contacto con el Institut Barcelona Esports, el organismo gestor de los CEM, que justifica este criterio de edad a partir de los 7 años porque considera que es cuando los niños adquieren más autonomía y conciencia corporal, equilibrando la protección de la privacidad con la funcionalidad del servicio. El IBE también recuerda que cada uno de los centros deportivos municipales puede adaptar esta propuesta del reglamento a sus particularidades.

La Sindicatura valora positivamente los esfuerzos del IBE para habilitar vestuarios familiares y otras alternativas

En los últimos años, el IBE ha impulsado la creación de vestuarios familiares para atender situaciones como esta. En los centros en los que estructuralmente no es posible, ha habilitado espacios privados dentro de los vestuarios para preservar la privacidad y mejorar la comodidad de todas las personas usuarias. Incluso, y teniendo en cuenta la capacidad de cada instalación deportiva, puede facilitarse un espacio de vestuario alternativo si la familia lo solicita formalmente.

La Sindicatura valora positivamente los esfuerzos del IBE para habilitar espacios familiares y alternativas que permitan a las familias acompañar a los niños a partir de 7 años a los vestuarios, puesto que estas medidas muestran la voluntad de atender las necesidades de las familias y de facilitar un uso adecuado de los espacios.

Cuántos Centros Deportivos Municipales tienen vestuarios familiares

Actualmente, la ciudad dispone de 41 Centros Deportivos Municipales. De estos, doce tienen uno o dos vestuarios familiares (habitualmente de dimensión reducida y con capacidad para tres o cuatro personas, o para una persona usuaria de silla de ruedas y un acompañante). Por otro lado, veintiséis centros no cuentan con vestuarios familiares, pero ofrecen alternativas como vestuarios adaptados, vestuarios de grupo u otros espacios habilitados. Y finalmente, dos centros no tienen vestuarios familiares y no pueden ofrecer alternativas por limitaciones estructurales.