Los ruidos derivados del uso del patio por parte de personas ajenas al centro y las actividades con alto impacto acústico generan una afectación continuada al vecindario más próximo.
La institución insta al Distrito y al Consorci d’Educació a adoptar medidas coordinadas para garantizar el descanso del vecindario y mejorar la convivencia en el entorno del patio escolar.
El Distrito ha respondido a la Sindicatura que ha trasladado las recomendaciones al Consorci d’Educació y que mantendrá el seguimiento de las actuaciones para reducir las molestias al vecindario.
Barcelona, 10 de julio de 2026 – La Sindicatura de Greuges de Barcelona ha emitido una resolución en relación con las molestias por ruido derivadas del uso del patio de un instituto escuela situado a muy poca distancia de las viviendas. El análisis concluye que la actuación municipal no ha sido suficientemente eficaz para garantizar los derechos de la ciudadanía, especialmente el derecho al descanso, y formula diversas recomendaciones orientadas a reforzar la prevención, la coordinación y la convivencia.
La queja pone de manifiesto una problemática sostenida en el tiempo que afecta a centenares de personas residentes en edificios muy próximos al centro educativo, con impacto directo en su calidad de vida.
Ruido persistente más allá de la actividad escolar
En primer lugar, la Sindicatura de Greuges de Barcelona considera de vital importancia diferenciar entre el ruido inherente a la actividad educativa —vinculado al juego y a la práctica deportiva del alumnado— y otros usos que generan molestias evitables.
En este caso, se ha detectado que las pistas deportivas del patio han sido utilizadas fuera del horario lectivo por personas ajenas al centro, incluidos adultos y grupos que acceden al recinto sin autorización.
Este uso indebido se ha producido también durante fines de semana y en horarios prolongados, con impactos acústicos derivados de partidos, golpes de balón y música amplificada. A pesar de las intervenciones puntuales, la situación se ha mantenido, lo que evidencia la necesidad de una actuación más estructurada y sostenida en el tiempo.
Además de las molestias por ruido, el vecindario también ha expresado preocupación por la seguridad, a raíz de accesos irregulares y episodios vandálicos registrados en el recinto escolar.
Prevención y coordinación: claves para abordar el conflicto
La Sindicatura subraya que este tipo de situaciones requieren una respuesta global y coordinada entre los diferentes servicios municipales y educativos. En este sentido, recuerda la necesidad de activar los mecanismos de coordinación previstos para abordar conflictos en entornos escolares, mediante la creación de equipos de trabajo específicos que permitan analizar cada caso y definir actuaciones conjuntas.
En el caso analizado, destaca la importancia de reforzar esta coordinación desde el ámbito de distrito, incorporando una mirada preventiva y asegurando un seguimiento continuado de las medidas adoptadas.
Mediación, información y adecuación de los espacios
Entre las recomendaciones formuladas, la Sindicatura insta al Distrito de Sant Martí a planificar una estrategia preventiva específica para el centro y a reforzar las acciones de mediación con el vecindario para mejorar la convivencia.
Asimismo, también recomienda comunicar con antelación la celebración de actividades con alto impacto acústico y evitar el uso de las pistas deportivas más allá de las 21 horas, especialmente teniendo en cuenta la proximidad de las viviendas.
Finalmente, la Sindicatura sugiere aprovechar las futuras actuaciones de reforma previstas para valorar la reubicación de las pistas deportivas, con el objetivo de alejarlas de las fachadas residenciales y reducir su impacto acústico.
El Distrito mantendrá el seguimiento de la situación
En la respuesta dirigida a la Sindicatura, el Distrito de Sant Martí señala que mantendrá el seguimiento del caso una vez finalizadas las obras previstas en el centro educativo, destinadas a dificultar el acceso a los patios fuera de los horarios autorizados. Hasta entonces, los servicios municipales continuarán atendiendo las incidencias que puedan trasladar tanto el vecindario como la comunidad educativa.
El Distrito también informa de que ha hecho llegar la resolución al Consorci d’Educació de Barcelona para que pueda incorporar las recomendaciones que afectan a su ámbito competencial, especialmente en lo relativo a la comunicación previa de actividades con impacto acústico y al estudio de medidas que contribuyan a reducir las molestias al vecindario. Asimismo, prevé reforzar el seguimiento de los horarios de las actuaciones previstas en el centro y la vigilancia del entorno escolar para prevenir usos indebidos de las instalaciones.