La defensoría recomienda al Distrito de Ciutat Vella impulsar un programa específico de conservación del recinto patrimonial y reforzar la intervención social para atender a las personas en situación de sinhogarismo que frecuentan la zona
El conjunto donde se ubican los jardines, que alberga la Biblioteca de Catalunya y el Institut d’Estudis Catalans, está declarado bien cultural de interés nacional, lo que impone un deber estricto y prioritario de conservación
La Sindicatura de Greuges de Barcelona insta al Ayuntamiento de Barcelona, y en concreto al Distrito de Ciutat Vella, a reforzar la limpieza y el mantenimiento de los jardines Rubió i Lluch, que forman parte del conjunto patrimonial situado en el antiguo Hospital de la Santa Creu y que en la actualidad presentan un estado de dejadez, suciedad y degradación evidente.
Así lo ha resuelto la defensoría tras haber recibido una queja sobre el abandono de estos jardines, haber iniciado una investigación y haber visitado el emplazamiento, constatando que el estado de conservación del espacio presenta deficiencias significativas.
Si bien la Sindicatura considera que la actuación del Distrito de Ciutat Vella se está orientando en la dirección adecuada en sus intervenciones para gestionar un espacio con una elevada complejidad social, considera que es necesario ir más allá. Por ello, propone a la administración reforzar las actuaciones de salubridad y mantenimiento ordinario de los jardines, intensificando las tareas de limpieza, desinfección y cuidado general del espacio para garantizar unas condiciones óptimas de uso y convivencia.
Asimismo, propone el impulso de un programa específico de conservación preventiva del recinto patrimonial para garantizar la adecuada preservación de sus elementos arquitectónicos, con el fin de evitar la aparición de patologías más graves.
Por último, insta al Distrito a reforzar la intervención social mediante una acción coordinada de los servicios sociales municipales, con el objetivo de garantizar una atención adecuada a las personas en situación de sinhogarismo y de minimizar el impacto que estos hechos pueden tener sobre la gestión y la conservación del conjunto patrimonial.
Una catalogación que impone la conservación
Estos jardines, hoy en día rodeados de instituciones culturales como la Biblioteca de Catalunya o el Institut d’Estudis Catalans, forman parte de un conjunto declarado bien cultural de interés nacional (BCIN), condición que impone un deber estricto y prioritario de conservación por parte de los propietarios o bien de los titulares de derechos de uso, en este caso el Ayuntamiento de Barcelona.
En general, la Sindicatura constata que la gestión municipal está bien orientada para garantizar la salubridad y la higiene del espacio, con una planificación que combina recursos diarios y semanales, así como diferentes tipos de intervención, para asegurar una cobertura equilibrada del mantenimiento.
Sin embargo, esta planificación no alcanza plenamente los resultados esperados, motivo por el cual la defensoría formula diversas recomendaciones al Distrito en el sentido de reforzar la limpieza y el mantenimiento de los jardines, garantizar la conservación del patrimonio y asegurar unas condiciones óptimas de uso y convivencia en este espacio.