La elaboración de un reglamento del Servicio de Atención Domiciliaria es una de las recomendaciones recurrentes de la Sindicatura, que ya lleva años planteando al Ayuntamiento la necesidad de un marco normativo que mejore la prestación de este servicio.
Barcelona, 10 de marzo de 2026 – En los últimos años, la Sindicatura de Greuges de Barcelona ha recomendado al Ayuntamiento, en repetidas ocasiones, la creación de un reglamento que impulse la mejora de la calidad del Servicio de Atención Domiciliaria (SAD). Históricamente, la defensoría de la ciudadanía barcelonesa siempre ha recibido múltiples quejas de las personas usuarias del SAD: incumplimientos horarios, cambios frecuentes de la persona trabajadora, falta de preparación del personal, o gestión deficiente de las disfunciones y quejas ciudadanas, entre otros temas.
Por este motivo, la Sindicatura de Greuges de Barcelona valora muy positivamente la iniciativa emprendida por el consistorio de la ciudad de elaborar un nuevo reglamento del SAD, puesto que considera que permitirá implementar mejoras en la supervisión de las empresas adjudicatarias para asegurar la calidad de un servicio dirigido a personas con necesidad de curas por razón de edad, de salud o de discapacidad.
Qué es el SAD (Servicio de Atención Domiciliaria)
El SAD ayuda las personas con una autonomía limitada o en una situación de vulnerabilidad que necesitan apoyo en su casa para mantenerse en el domicilio habitual. El Ayuntamiento de Barcelona adjudica la prestación de este servicio a empresas externas.
El procedimiento de elaboración del nuevo reglamento
La elaboración del nuevo reglamento del SAD se está llevando a cabo mediante un proceso participativo a la plataforma Decidim.Barcelona, que se inició el 30 de enero de 2026 y finalizará el 16 de mayo de 2026.
Según informa el Ayuntamiento, el reglamento del Servicio de Atención Domiciliaria nace con la voluntad de establecer un marco normativo que regule, garantice y refuerce la seguridad jurídica, tanto de las personas usuarias del servicio como de los profesionales de los servicios sociales básicos y de las entidades prestamistas que lo gestionan. El objetivo del proceso participativo es dar a conocer el proyecto de Reglamento y ofrecer espacios de participación a todos los actores implicados.
Se pretende definir de manera conjunta los principios, objetivos, características, prestaciones, criterios de acceso, derechos y deberes de las personas usuarias y de su entorno cuidador, así como otros aspectos del servicio destinado a la atención de personas en situación de riesgo social.