A la espera del pronunciamiento del gobierno municipal, la Sindicatura de Greuges de Barcelona ha aceptado la petición del Sindicat de Llogateres para intervenir en un proceso de mediación sobre el bloque de la calle Sant Agustí, 14.

Esta aceptación de la Sindicatura de Greuges de Barcelona forma parte del compromiso de la institución de velar por el interés general y los derechos y deberes de la ciudadanía, fomentando una resolución dialogada de los retos y problemas que afectan a la convivencia y la cohesión social.

La Sindicatura ya analizó una queja ciudadana sobre el bloque de la calle Sant Agustí

El año 2024 la Sindicatura recibió una queja ciudadana que denunciaba que en un edificio de la calle Sant Agustí se estaban haciendo obras importantes sin tener los permisos adecuados. Consideraba que los trabajos —derrocar paredes y cambiar la distribución interna— no coincidían con lo permitido.

Por este motivo, demandaba una inspección para comprobar si las obras eran legales, si afectaban a la estructura del edificio y si se estaba encubriendo una rehabilitación mayor para evitar el 30% de reserva de vivienda social.

El Distrito de Gracia informó que la inspección técnica se hizo el 15 de julio de 2024, y se comprobó que se estaban llevando a cabo obras sin licencia o que no se ajustaban. Esta inspección dio como resultado la incoación de un expediente de legalidad urbanística, para ordenar que se procediera, en el plazo de dos meses, a la legalización de las obras.

Las mediaciones en la Casa Orsola y en Vallcarca

Durante los años 2025 y 2026, el síndic de greuges de Barcelona, David Bondia, ha liderado dos mediaciones referentes a vivienda: en la Casa Orsola y en Vallcarca.

En el caso de la casa Orsola, la Sindicatura ofreció su predisposición a intervenir como mediadora para buscar un acuerdo viable y realista entre las partes. Fruto de la mediación, se consiguió una compra conjunta entre Hábitat 3 y el Ayuntamiento que paró los desahucios y convirtió las viviendas libres en protegidas, recuperándolas para alquiler asequible con una inversión municipal menor.

En cuanto a las fincas municipales de Vallcarca, fue el alcalde de Barcelona quien encargó formalmente al síndic su intervención a fin y efecto de fomentar entre las partes un proceso de mediación en vía administrativa. El resultado fue una propuesta de solución habitacional para las 28 personas en situación de vulnerabilidad.