La defensoría recomienda la instalación de un espacio memorial que explique la historia y las vulneraciones de derechos –malos tratos, abusos y adoctrinamiento– que se produjeron en este antiguo orfanato situado en Collserola
El centro, en la actualidad parcialmente abandonado, funcionó entre 1951 y 1977 y era propiedad del Ayuntamiento, aunque la gestión correspondía a entidades religiosas
La Sindicatura de Greuges de Barcelona insta al Ayuntamiento a impulsar actuaciones para preservar la memoria de la Ciudad de los Muchachos, un antiguo orfanato de carácter religioso situado en la sierra de Collserola donde niños sufrieron malos tratos y abusos. La defensoría también recomienda al consistorio que valore la instalación de un espacio memorial que explique la historia y las vulneraciones de derechos como forma de reconocimiento de las víctimas y reparación simbólica de estas.
Así lo ha resuelto la defensoría tras recibir una queja ciudadana en la que se expresaba la disconformidad con la falta de reconocimiento y el estado de abandono de los edificios que habían albergado este orfanato, que funcionó entre 1951 y 1977. Estaba ubicado en la masía de Can Puig y era propiedad del Ayuntamiento de Barcelona, aunque la gestión correspondía a entidades religiosas. Concebido inicialmente como un proyecto educativo innovador, acabó convirtiéndose en un espacio marcado por la disciplina extrema.
Una vez recibida la queja, la Sindicatura comenzó a investigar los hechos y solicitó información a un buen número de órganos municipales con competencias sobre estas instalaciones, actuaciones que le permitieron constatar un escaso conocimiento de la titularidad y la evolución histórica de este orfanato, el estado de abandono parcial que lo afecta y el hecho de que no existe ningún fondo documental específico.
En la actualidad, la finca alberga un conjunto de edificios integrados por una masía con una capilla anexa y tres edificaciones adicionales. Acoge una comunidad terapéutica de atención a las drogodependencias gestionada por el Consorcio de Servicios Sociales de Barcelona, mientras que el resto de edificios están en desuso desde hace años y presentan un estado avanzado de deterioro. La titularidad del conjunto corresponde al Ayuntamiento de Barcelona, con gestión compartida entre el Consorcio de Servicios Sociales y el Consorcio del Parque de Collserola.
Malos tratos, abusos y adoctrinamiento
Según diversas publicaciones y testimonios, la institución se creó en 1951 con la finalidad de proporcionar acogida y formación a menores huérfanos o en situación de vulnerabilidad. El proyecto se inspiraba, aparentemente, en modelos pedagógicos innovadores de la época y pretendía ofrecer un entorno educativo y protector. Sin embargo, la realidad fue muy diferente, ya que los menores acogidos —mayoritariamente hijos de familias desfavorecidas u huérfanos de la posguerra— sufrieron situaciones de maltrato físico y psicológico y, en algunos casos, abusos sexuales. También se producían prácticas de adoctrinamiento religioso y militar que vulneraban los derechos de la infancia.
Estas condiciones han sido denunciadas por exalumnos y documentadas en diversas investigaciones. Además de la recomendación para preservar la memoria del espacio, la Sindicatura también pone a disposición de las personas afectadas la Comisión de Reparación, creada por esta institución en el año 2023 con el objetivo de dar respuesta a las necesidades de reparación de las víctimas de abusos, violencias y vulneraciones de derechos humanos, ya prescritos, en escuelas públicas y otros centros municipales de la ciudad de Barcelona.