La defensoría resuelve una queja por unas vías ciclistas que pasan por detrás de cuatro paradas de bus en el Eixample.

En el mismo barrio, se registró un atropello de una bici a una ciudadana que bajaba del bus, con resultado de muerte.

Las aceras deben quedar libres de obstáculos que resten espacio a los y las peatones, que son las personas usuarias naturales.

El promotor de la queja alertaba de la peligrosidad del carril bici que transcurre por la acera a lo largo de la calle Marina, desde Alí Bei hasta la Gran Via de les Corts Catalanes. El ciudadano pedía que, ante la circulación incívica de algunas bicicletas y vehículos de movilidad personal (VMP), el consistorio debería mejorar la señalización de dicha zona.

De hecho, esta problemática se extiende hasta dos calles más arriba, en Consell de Cent. En todo el tramo hay cuatro paradas (dos en cada acera), por donde circulan seis líneas de bus, tres diurnas y tres nocturnas. Desde el punto de vista de la movilidad y el riesgo para los y las peatones, se debería añadir la presencia de las salidas de la estación de metro de Monumental (L2), y el recinto homónimo, donde periódicamente se celebran conciertos y otros espectáculos.

El distrito estudia ubicar el carril bici en la calzada

A petición de la Sindicatura, el Ayuntamiento emitió un informe argumentando que los carriles bici en esta zona están delimitados por señalización en el pavimento de “Ceda el paso” cerca de la parada, y por una señal vertical que obliga a circular por el carril reservado a las bicicletas y a los MVP. Ahora bien, la señal vertical sólo se encuentra en uno de los carriles. Es por ello que una de las medidas que se están valorando es colocar una también en la otra acera.

Igualmente, se propone cambiar el “Ceda el paso” por una señal que indique a las personas conductoras de bicis y MVP que se aproximan a una zona peatonal, y que deben extremar la precaución y reducir la velocidad. El documento municipal, de hecho, explicita que la Mesa de Movilidad del distrito ha acordado desplazar el carril bici a la calzada, si bien los detalles de la ejecución todavía se están estudiando, dada la complejidad urbanística de la zona.

Esta medida es coherente con el Plan local de seguridad vial actual, aprobado en septiembre, que prevé, entre otras acciones, actualizar el manual de diseño de vías ciclistas y auditar en clave de seguridad los elementos de la vía.

Un precedente trágico

En el tramo de la calle Marina objeto de la queja, se han registrado dos siniestros entre conductores de bicicletas y peatones en los últimos años, uno en 2023 y otro en 2024. En uno de los casos, el peatón estaba a unos 60 metros de la parada del bus. Este año no se ha registrado ningún siniestro.

En el mismo barrio, la Dreta del Eixample, concretamente en la avenida Diagonal entre las calles Bruc y Girona, en 2019 una bicicleta del Bicing atropelló a una ciudadana que bajaba de un autobús, un impacto que meses más tarde le provocó la muerte.

Las personas mayores o con movilidad reducida, más perjudicadas

Las aceras deben quedar libres de elementos que queden espacio los y las peatones, que son las personas usuarias naturales, y a las que hay que priorizar por encima del resto de agentes que participan en la movilidad.

El riesgo que supone un carril bici en un punto de acceso a una parada de autobús es especialmente alto para colectivos como las personas mayores o con movilidad reducida. Esto, de hecho, se suma a otros obstáculos que se encuentran en su día a día y que les dificultan el paso, como las jardineras o las motos aparcadas en la acera. Éste, además, es uno de los principales problemas que vulneran el derecho a la accesibilidad y la inclusividad, como queda recogido en el último informe anual de la Sindicatura.

El Área Metropolitana de Barcelona cuenta ya con un Plan Estratégico de accesibilidad del bus metropolitano. Una de las actuaciones previstas es continuar con la ejecución de proyectos de obra de mejora de la accesibilidad en el entorno de la parada, si bien no hace referencia a los carriles bici.

La conclusión y la recomendación de la defensoría

La Sindicatura de Greuges de Barcelona concluye en su resolución que la actuación municipal no ha sido eficaz en lo que se refiere al diseño de los carriles bici que han motivado la queja.

Por todo lo expuesto, la defensoría recomienda que se modifique el trazado de los carriles bici que transcurren por encima de la acera y, de forma prioritaria, que ejecute los trabajos de reurbanización en los tramos donde hay paradas de autobús, como es el caso de este tramo de la calle Marina.