‘La situación de los jóvenes migrantes sin referentes familiares en la ciudad de Barcelona’, nuevo informe de la Sindicatura de Greuges


4/05/2022

La Sindicatura de Greuges de Barcelona ha presentado el informe ‘La situación de jóvenes migrantes sin referentes familiares en la ciudad de Barcelona’, con el propósito de abordar la realidad de este colectivo vulnerabilizado desde la perspectiva de la garantía de derechos.

¿Por qué este informe?

Desde el año 2015, unos 9.000 niños y jóvenes migrantes sin referentes familiares han llegado a Cataluña por una amalgama de razones que explican su decisión de emprender este viaje sin ningún acompañamiento familiar. En el sistema estatal de atención a la infancia y la juventud, estas personas son acogidas, tuteladas y atendidas por las comunidades autónomas. Cuando logran la mayoría de edad, finaliza la tutela administrativa y el escenario es menos regulado y más diversificado.

Se trata de un colectivo que precisa un apoyo y un acompañamiento específico para ayudarlos a desarrollar su proyecto de vida. El estudio de la Sindicatura presta una especial atención a los adolescentes y jóvenes de 18 a 23 años, que se enfrentan solos y solas a una edad adulta registral, pero no siempre real. El objetivo es identificar cómo mejorar y facilitar la transición a la edad adulta en condiciones de igualdad y equidad, promoviendo lo respecto a los derechos y libertades garantizados a cualquier persona ciudadana de Barcelona.

La distribución competencial en materia de inmigración es compleja

El Estado tiene la competencia exclusiva en materia de inmigración y extranjería y, por lo tanto, define las normas de entrada y residencia de las personas migrantes. Precisamente, en octubre de 2021 el Gobierno del Estado aprobó una reforma del Reglamento de extranjería sobre el régimen jurídico de menores y extutelados. Esta reforma tiene el propósito de dar respuesta a una situación disfuncional que provocaba que muchos jóvenes pasaran a una situación de irregularidad sobrevenida con riesgo de exclusión social, una vez finalizada la tutela por parte de la Administración a partir de su mayoría de edad. Las modificaciones introducidas también deben facilitar el acceso a la ocupación de aquellos y aquellas jóvenes con edad de trabajar.

Las comunidades autónomas, por su parte, son competentes en cuanto al desarrollo de normas e instrumentos para garantizar derechos y servicios que ayuden a la integración e inclusión de este colectivo. También son las administraciones encargadas de la tutela de las personas migrantes menores de edad y sin red familiar.

Por último, los entes locales son clave para salvaguardar la buena acogida, incorporación y participación de las personas migrantes en las ciudades y pueblos de Cataluña. Aunque no tengan las competencias, son las administraciones públicas más próximas a la ciudadanía y acostumbran a ser la primera puerta de entrada a los servicios públicos. En el caso de Barcelona, el Ayuntamiento ya hace más de veinte años que actúa en la atención de las personas menores y jóvenes migrantes que llegan a la ciudad sin red familiar, a pesar de que no es una competencia local (si bien lo tiene que atender de forma subsidiaria). Sin embargo, el número de jóvenes sin referentes familiares en la ciudad ha crecido en los últimos años, y no siempre se han adecuado los servicios y prestaciones ante este incremento, hecho que ha podido provocar desatención hacia estos y estas jóvenes.

El análisis del colectivo

Según los datos de la Generalitat de Cataluña (DGAIA, 2021), se estima que en la ciudad hay más de 200 jóvenes migrantes sin referentes familiares. Es necesario señalar que estos datos solo hacen referencia a la parte de este colectivo que ha estado en algún momento bajo la tutela de la Generalitat. Por lo tanto, deja fuera los que pueden haber sido tutelados en otras comunidades autónomas, los que tienen dificultad para acreditar su minoría de edad, o los que han llegado a Barcelona cuando ya eran mayores de edad.

En cuanto al perfil de los y las jóvenes, gran parte de ellos son chicos (97,1%) que han llegado recientemente a la mayoría de edad. Una minoría son chicas, que acostumbran a estar invisibilizadas en las estadísticas. Algunas entidades están trabajando progresivamente para adoptar estrategias con perspectiva de género que permitan mejorar la atención de este colectivo, especialmente vulnerable a la violencia y a la explotación sexual.

La Sindicatura también muestra su preocupación por la situación habitacional de este colectivo vulnerabilizado. En el año 2020, el Servicio de Detección e Intervención (SDI) del Ayuntamiento atendió aproximadamente 500 niños y jóvenes migrantes sin referentes familiares. De estos 500, un 30,9% son mayores de edad en situación de sinhogarismo. De este 30,9%, un 14,2% están vinculados al servicio de atención a personas sin hogar, y un 10,2% viven en alojamientos considerados inseguros o inadecuados. El 5,6% es juventud itinerante.

Por lo tanto, más de un 55% se encuentra en una situación de extrema vulnerabilidad y alto riesgo de exclusión social. Para acceder a recursos habitacionales, deben estar vinculados a una entidad social y seguir un Plan de Trabajo Individual (PTI).

También es motivo de inquietud el estado de salud de este colectivo de jóvenes, especialmente en cuanto a su salud mental y el consumo de tóxicos, puesto que son factores de vulnerabilidad. El estrés que desarrollan las personas que han emprendido solas el proyecto migratorio es especialmente agudo. Por este motivo, la Sindicatura considera que la atención psicosanitaria de jóvenes migrantes sin referentes familiares es imprescindible. También es importante ser conscientes de que la movilidad o la precariedad residencial de este colectivo dificulta su detección, seguimiento y tratamiento.

El ámbito educativo es un reto porque marca de manera clara sus posibilidades de éxito futuro. Por ahora se detectan dificultades de acceso a la educación y la formación. Si bien este es un derecho de la infancia, lo cierto es que aquellas personas que tienen más de 16 años ya no se pueden matricular fácilmente en los institutos, y la falta de formación básica cronifica su situación futura.

En cuanto a la incorporación de este colectivo en el mercado laboral, las personas jóvenes migrantes sin referentes familiares sufren más dificultades que el resto de jóvenes para acceder a puestos de trabajo. Por este motivo, iniciativas de apoyo como las de Barcelona Activa o entidades sociales, deben ser claves para favorecer esta primera entrada al mercado de trabajo. Especialmente en el momento actual, que el nuevo Real decreto ha eliminado trabas a su incorporación en el mundo laboral.

Su participación en la vida social y cultural también es muy limitada, a pesar de ser capital para su bienestar e inclusión social. Se puede decir que, en muchas ocasiones, participan solo de actividades autorreferenciales, donde no se fortalecen las redes relacionales con el entramado de la ciudad. También se ha identificado una brecha digital que dificulta su acceso a recursos públicos y privados.

Las propuestas de la Sindicatura

Para mejorar la atención a los jóvenes migrantes sin referentes familiares en la ciudad, la Sindicatura de Greuges de Barcelona ha elaborado una serie de propuestas, de las cuales destacaremos algunas de ellas desde diferentes dimensiones:

Dimensión jurídica

  • Dar seguimiento a la aplicación de la reforma del reglamento de extranjería para garantizar que los y las jóvenes llegan a la mayoría de edad con toda la documentación requerida y para reforzar el trabajo en sus itinerarios de emancipación.
  • Reforzar los espacios de atención de las personas jóvenes migrantes sin referentes familiares en el ámbito de la detección o el acompañamiento, o en la defensa de sus derechos, a través de instrumentos como: asesoramiento y atención especializada, la clínica jurídica local, la figura de la persona referente o mentora, o el refuerzo de los equipos educadores de calle para mejorar la detección de los y las jóvenes.

Dimensión socioeconómica

  • Refuerzo de las alternativas residenciales, atendiendo al desajuste entre necesidades y recursos en el ámbito de la vivienda. Por este motivo, se deberían explorar otras opciones, como la acogida, que serviría no solo para superar la situación de la falta de vivienda, sino que también favorecería la creación de vínculos entre jóvenes y la sociedad de acogida.
  • Refuerzo de la atención en salud mental, estableciendo un protocolo de atención y acompañamiento psicológico, y de atención en el estrés postraumático, a través del desarrollo de un espacio sociosanitario para personas en situación de riesgo de exclusión social, ampliando la cobertura de programas de convalecencia y psiquiatría de calle. Esta actuación requiere coordinación interadministrativa.
  • Reforzar la formación y capacitación lingüística de los y las jóvenes, y garantizar la continuidad de la formación de este colectivo, facilitando también su acceso a los estudios superiores. También es importante evitar que se generen desigualdades digitales vinculadas a estas personas jóvenes.

Dimensión comunitaria

  • Fomentar la participación del colectivo sin referentes familiares mediante la creación de espacios donde se fortalezcan las redes relacionales con la ciudadanía, y haciendo programas de acompañamiento y mejora de su sentimiento de pertenencia.
  • Implementar campañas de sensibilización dirigidas a la sociedad de acogida para evitar narrativas y discursos negativos hacia el colectivo.

Dimensión de gobernanza

  • Asegurar una coordinación multinivel y multisectorial entre las diversas administraciones y áreas que tienen competencias vinculadas al colectivo.
  • Fortalecer la formación especializada y el diseño de protocolos que faciliten la actuación de los diferentes actores de los procesos de atención, cura e inclusión de estos jóvenes.
  • Mejorar la recogida y tratamiento de datos, especialmente cuando no han formado parte del sistema de tutela y acogida durante su minoría de edad.
  • Incorporar la perspectiva de género en el diseño y en la implementación y evaluación de las diferentes actuaciones y servicios.
  • Fortalecer el rol de XBcn para llevar a cabo una coordinación más generalizada y estructurada del trabajo de todos los actores involucrados, con el objetivo de evitar el riesgo de duplicidades en algunas áreas, y escasez de recursos en otras.
  • Fortalecer mecanismos de evaluación y seguimiento de los diferentes programas a fin de mejorar las actuaciones y servicios, identificando buenas prácticas y experiencias que se puedan compartir con otras ciudades del entorno.

Finalmente, la Sindicatura recalca que es precisamente en la mayoría de edad de los y las jóvenes migrantes sin referentes familiares donde el Ayuntamiento tiene más margen de actuación, puesto que se trata de jóvenes residentes en la ciudad. Ahora bien, garantizar un proceso de emancipación exitoso requiere un trabajo continuado desde el primer momento.